Es más fácil acertar en la decoración cuando los muebles básicos -en el caso del salón, el sofá, la mesa de centro o el aparador- son piezas de diseño sencillo.
1. Un sofá con tapicería lisa es más agradecido que uno estampado, ya que podrás elegir los cojines sin temor a que los motivos no encajen entre sí.
2. Un sofá con tapicería clara ofrece más posibilidades que una de color llamativo (rosa, naranja, verde…), ya que podrás añadir a tu salón una butacao una alfombra en un tono intenso sin preguntarte: ¿combinará? El color menos problemático para el sofá, sin duda, es el blanco, seguido del gris claro.
3. Un aparador o una mesa de centro discretos -de líneas sencillas- te dejarán libertad para añadir muebles de cualquier estilo en el futuro sin necesidad de cambiar toda la decoración. Las apuestas seguras: muebles sin adornos, con diseños básicos. ¿Qué acabados resultan más fáciles de combinar? El color blanco y las maderas claras, como roble o haya.
Sofá, de la firma Crisal. Butaca, de La Albaida. Mesas de centro y alfombra, de Ikea. Espejos, de Almacenes Masol.